El incremento acumulado entre enero y julio es el más alto en años. Alimentos, transporte y artículos importados registran los mayores aumentos.
Bolivia alcanzó una inflación acumulada de 16,92% entre enero y julio de 2025, según el último reporte del Instituto Nacional de Estadística (INE), marcando un nuevo pico en medio de una crisis económica caracterizada por la escasez de dólares, presiones cambiarias y deterioro del poder adquisitivo. El índice de julio fue de 1,20%, lo que representó una desaceleración respecto a junio, aunque con efectos aún visibles en el costo de vida.
Los productos que más subieron de precio en julio fueron el almuerzo, frutas como plátano y banano, el transporte interdepartamental y artículos de aseo personal, todos impactados por el encarecimiento de insumos y la cadena de costos. En contraste, alimentos frescos como carne de res, carne de pollo, cebolla, tomate y zapallo registraron bajas de precio, debido al restablecimiento del abastecimiento en los mercados del país.
Según el Gobierno, parte del incremento en la inflación de junio —que alcanzó un 5,21%— se debió a los efectos de los bloqueos sociales. También atribuyó la presión inflacionaria al tipo de cambio paralelo, que llegó a superar los Bs 17 por dólar durante el conflicto, y afirmó que tras la aprobación de créditos internacionales y un superávit comercial, la cotización bajó. De acuerdo con el INE, esta mejora permitió una leve reducción en los precios de productos importados como celulares.





