La suspensión de la segunda vuelta desató un fuerte enfrentamiento político, con el Tribunal Electoral defendiendo su decisión y cuestionando al expresidente, en un caso que reabre el debate sobre la legalidad y legitimidad del sistema electoral.

El expresidente Evo Morales y el titular del Tribunal Supremo Electoral, Gustavo Ávila, protagonizan una polémica tras la suspensión del balotaje para la Gobernación de La Paz. La decisión del organismo electoral generó críticas del exmandatario y abrió un debate público sobre la aplicación de la ley.

El TSE resolvió cancelar la segunda vuelta y proclamar ganador a Luis Revilla, quien había sido el más votado en la primera ronda, luego de que el frente rival quedara fuera tras la renuncia de su partido. La medida se basó en una modificación legal aprobada en 2014 durante el gobierno de Morales.

Ávila defendió la decisión y cuestionó al exmandatario por sus críticas. Señaló que la normativa vigente obliga al organismo a actuar de esa manera, aunque reconoció que algunos aspectos de la ley pueden ser discutibles e incluso “antidemocráticos”.

Morales, por su parte, rechazó la interpretación del TSE y denunció que la medida vulnera derechos políticos. El cruce elevó las tensiones en torno al proceso electoral y reavivó cuestionamientos sobre la independencia del organismo y la necesidad de reformar las reglas vigentes.

Tendencias