El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró que su gobierno hará respetar la Constitución en medio de la crisis política y social que atraviesa el país, marcada por protestas y bloqueos de rutas que exigen su renuncia.
Durante un acto oficial realizado en Sucre, capital constitucional de Bolivia, Paz sostuvo que “una minoría no puede gobernar” ni “abusar” del país a través de medidas de fuerza. “Bolivia tiene una Constitución y la haremos respetar”, afirmó el mandatario frente al avance de las protestas.
Las manifestaciones comenzaron hace casi tres semanas y se expandieron desde La Paz hacia otras regiones como Oruro, Cochabamba, Potosí y Santa Cruz. Entre los sectores movilizados se encuentran sindicatos campesinos aimaras, la Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones vinculadas al expresidente Evo Morales.
Los bloqueos provocaron problemas en el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, especialmente en La Paz y El Alto. Ante esta situación, el Gobierno impulsó puentes aéreos para trasladar insumos esenciales y solicitó apoyo logístico internacional.
Paz reiteró que mantiene abierta la posibilidad de diálogo, pero aclaró que no negociará “bajo la presión del hambre de los ciudadanos” ni frente a la falta de combustible y medicamentos causada por los cortes de rutas. “No voy a dialogar con los que no dialogan”, expresó.
La tensión se incrementó luego de un intento fallido por habilitar un corredor humanitario hacia La Paz, que terminó en enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes. Mientras tanto, el presidente confirmó la realización del Consejo Económico y Social, donde se debatirán proyectos vinculados a hidrocarburos, minería, litio e inversiones.
Además, el mandatario negó que su gobierno busque privatizar empresas estatales o aumentar tarifas de servicios básicos, en respuesta a cuestionamientos de la oposición y de organizaciones sociales.




