El presidente Rodrigo Paz promulgó la ley que regula los estados de excepción y permite la intervención conjunta de militares y policías ante situaciones de conmoción interna.

El Gobierno boliviano oficializó la nueva Ley de Regulación de los Estados de Excepción en medio de una creciente conflictividad social. Durante un acto en la Casa Grande del Pueblo, el presidente Rodrigo Paz aseguró que la norma tiene como objetivo proteger el orden constitucional y defender a la población frente a quienes intentan alterar el sistema democrático mediante protestas y bloqueos.

La ley establece un régimen extraordinario y temporal que podrá ser aplicado ante amenazas a la seguridad interna, conflictos sociales graves o situaciones excepcionales. En la práctica, habilita la participación conjunta de la Policía y las Fuerzas Armadas para intervenir en los más de 90 cortes de rutas que afectan distintas regiones del país.

La crisis comenzó hace más de 40 días con un paro impulsado por la Central Obrera Boliviana y se profundizó con bloqueos organizados por sectores campesinos y sociales que exigen la renuncia del mandatario y reclaman respuestas a la situación económica. Las protestas han generado problemas de abastecimiento de combustibles, alimentos y otros insumos esenciales.

El Gobierno denunció además la presencia de grupos armados en algunos puntos de conflicto. Tras los enfrentamientos registrados en San Julián, donde resultaron heridos policías y civiles, Paz responsabilizó a sectores vinculados al expresidente Evo Morales de promover acciones violentas para agravar la crisis. Mientras tanto, la tensión política continúa en aumento y las negociaciones para destrabar el conflicto siguen sin avances concretos.

Tendencias